Sustancias químicas que contienen solo hidrógeno (H), carbono (C), flúor (F) y cloro (Cl). Los HCFC se usan como refrigerantes (en refrigeradores, congeladores y sistemas acondicionamiento de aire) y también en espumas aislantes. Tienen un efecto invernadero (potencial de calentamiento global) muy potente que es casi 2.000 veces más alto que el del dióxido de carbono.